Cien tigres y diez lobos con sus bocas abiertas.
Cien tigres y diez ángeles cantando.
Cien tigres y sus bocas sangrando.
Cien fieles murmurando
escrito por DaniSan
viernes, 1 de febrero de 2008
cien soldados
La noche en un vuelo de madera incendiada
y cien soldados cantando el nuevo funk del fuego
al compás de una brasa despiadada.
Cien soldados descorchando el vino en la mesa de los ausentes,
mientras los presentes no están
escrito por DaniSan
y cien soldados cantando el nuevo funk del fuego
al compás de una brasa despiadada.
Cien soldados descorchando el vino en la mesa de los ausentes,
mientras los presentes no están
escrito por DaniSan
nutrida la flor
flor nutrida de callos
nutrida de dolores
que purificaron
su olor
y su raíz
desnuda
ya
de carne roja
como el color de los cielos
que la vieron
nutrida de dolores
que purificaron
su olor
y su raíz
desnuda
ya
de carne roja
como el color de los cielos
que la vieron
el tetris interno
cuando se empieza a acomodar el tetris interno
se escucha un ruido terrible de tripas...
un ruido de acomodación
que no se compara con nada
No sabés
lo que se siente.
Cada piecita encaja con otra
desde abajito
A veces se queda quieto
pero después sigue
hasta llegar arriba- supongo, porque yo todavía no llegué
tres tristes tripas del tetris...
se escucha un ruido terrible de tripas...
un ruido de acomodación
que no se compara con nada
No sabés
lo que se siente.
Cada piecita encaja con otra
desde abajito
A veces se queda quieto
pero después sigue
hasta llegar arriba- supongo, porque yo todavía no llegué
tres tristes tripas del tetris...
que andes bien
Que andes bien
hoy, mañana,
tras mañana
y los días viernes, mejor
Y, que
mientras sabés
que caminás sobre un cable tendido entre dos edificios,
la lune te espejee la cara
y el viento silbe en tus oídos
Yo te sostengo
como te antojo,
desde hace millas
(esto último hoy no importa)
Importa
que sigo de vista
tu tranco
leñoso, cabalguno,
de pura leche
Y te mantengo
con mi dedo
en el aire
allá cerca,
acá lejitos
mientras me hundo en esta estrella
Meciendo
esta cuna
de hambre
canto:
que andes bien
hoy,
de noche,
siempre
y en seguida
hoy, mañana,
tras mañana
y los días viernes, mejor
Y, que
mientras sabés
que caminás sobre un cable tendido entre dos edificios,
la lune te espejee la cara
y el viento silbe en tus oídos
Yo te sostengo
como te antojo,
desde hace millas
(esto último hoy no importa)
Importa
que sigo de vista
tu tranco
leñoso, cabalguno,
de pura leche
Y te mantengo
con mi dedo
en el aire
allá cerca,
acá lejitos
mientras me hundo en esta estrella
Meciendo
esta cuna
de hambre
canto:
que andes bien
hoy,
de noche,
siempre
y en seguida
los sueños
fondos de argamasa
se combinan
para
formar parte de lo que ahora es un recuerdo
quedan flotando
en la noche
En todas las noches
adentrando
cada vez más
en el ripio
de la vigilia
se combinan
para
formar parte de lo que ahora es un recuerdo
quedan flotando
en la noche
En todas las noches
adentrando
cada vez más
en el ripio
de la vigilia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)